Ir al contenido principal

"Can you start our real conversation?"

Hace poco empecé a ver Community, para ser más preciso el viernes. Desde ese día hasta hoy he visto dos temporadas completas. La serie, sencillamente, me encanta. Hay varios motivos: 1) los episodios no duran más de 21 minutos, 2) es cómica, 3) es demasiado nerd (me pierdo, por tirar un número, el 70% de las referencias, pero disfruto las que engancho), 4) es la primera vez que no me identifico con el friki (Abed), sino con el protagonista (aunque no totalmente, claro).

Creo que este tipo de entrada debería ir en mi blog de cine, pero por hoy lo publico acá y cualquier cosa mañana lo traslado.

Abed: ¿Pulp Ficition, batidos, límites? Escucha cómo nos hablamos el uno al otro. Somos como robots intercambiando frases hechas y referencias.

Jeff: ¿Y crees que decir eso cuenta como una conversación real? ¿Sabes cuántas personas falsas están hablando de cómo de falso es el mundo ahora mismo?

Abed: Está bien, soy nuevo en esto, ¿así que puedes tú empezar nuestra conversación real?

Jeff: No creo que haya algo semejante. La conversación fue inventada por los humanos para disimular la realidad. La usamos para suavizar nuestro camino a través de la selección natural. ¿Sabes quiénes tienen conversaciones de verdad? Las hormigas. Hablan vomitándose sustancias químicas en las bocas las unas a las otras. Van al grano: "—¿Por dónde se va al picnic?" "—Por ahí". Los humanos estamos más evolucionados. Mentimos.

Abed: No todo el tiempo.

Jeff: Eso es mentira.

Abed: No mentimos cuando estamos solos.

Jeff: La mayor mentira de todas. Nueve de cada diez mentiras tienen lugar a quince centímetros del espejo del cuarto de baño. La mayoría de nuestras mentiras las decimos en solitario.

Abed: ¿Cómo es posible mentir cuando estás solo?

Jeff: Puedes llamar a una línea erótica. Eso es mentirte a ti mismo.

Abed: No, es ser honesto con un extraño sobre estar solo.

Jeff: ¿Y si eres deshonesto sobre por qué estás solo? ...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nostalgia de cosas que no he vivido

IAgustín, «El Mudo», el que no puede saber ni hablar de lo que pasó con su familia. Él es el protagonista de la novela. Él —siete, ocho, diecisiete años— está tratando de construir su propia identidad en una familia que se desintegra. Yo leo esa novela: El amor nos destrozaráLove will tear us apart» se repite una y otra vez en un cassette que encuentra Agustín. No lo escucho. Escucho/leo otro estribillo, el de la novela, el del personaje/voz narrativa, «quiero acordarme».¿Se acuerda? ¿No se acuerda? ¿Acaso sabe?La memoria, la familia, la hermana muerta no le hablan, no le cuentan, no le resuelven los problemas. Lo único que le habla está en un idioma que va aprendiendo. Agustín no sabe, no supo, no sabrá; nosotros tampoco. La novela es eso: la experiencia de la incertidumbre.IIYo podría escribir esa especie de reseña, pero me niego. Así como me niego, incluso en prácticas imaginarias, a escribir una reseña que dé cuenta del argumento o que ofrezca un resumen parcial de los texto. ¿P…

Entrevista

Leo una entrevista a Zambra. Ha pasado algo de tiempo desde la última vez que leo algo asociado a él. Es uno de esos escritores que, si no fuera tímido, recomendaría todo el tiempo. Una pregunta que le hace el periodista de La tercera, medio chileno, me sorprende. La respuesta de Zambra me causa gracia. Aldo Perán: — ¿Te sientes más cerca de Piglia o de Aira? Alejandro Zambra: —¿Así como Boca-River?... Alguna vez, por acá, dije que leer a Zambra me hace pensar en cómo sería mi vida si yo hubiese descubierto a Borges en alguna librería de Santiago. Las cosas siguen siendo más o menos así. Descubro la literatura que me rodea por Zambra. Aparentemente, hay una bifurcación. En algún momento uno tiene que elegir entre Piglia o Aira. Y si no elegís por ninguno de los dos, ¿qué pasa? A veces es innegable: la literatura es una actividad tan exigente como la moda. La literatura es moda. Y uno no escapa a eso.

Una vez en la secundaria...

IUna vez en la secundaria, vino un sexólogo a dar una clase de salud sexual. Abrió la puerta del aula y dijo: "Todos somos bisexuales".Después de esa presentación pretendió que lo escucharamos.IIUna vez en la secundaria, el profesor de biología nos dijo que el ser humano se puede volver adicto a cualquier cosa y que todo era una droga. Para sostener ese argumento dijo "de hecho, uno se puede volver adicto a consumir agua, eso se llama potomanía".Luego, claro, nos dio la definición de droga y algunas otras cosas más. Sólo recuerdo eso.IIIUna vez en la secundaria, el profesor suplente de físico-química (físico coño) nos preguntó si existía el frío y todos respondimos que sí. Luego, nos dijo que no existía, que lo que existe es el calor y que el frío sólo se puede medir a partir de la ausencia de calor. Por lo tanto, el frío no existe.Confrontar con lo que dijo la profesora de Literatura de tercero.IVUna vez en la secundaria, la profesora de Literatura del último año …